Resolvemos tus dudas antes, durante y después de la medición.
Escibe a info@abeilleselectrosmog.com o llama al +54 9 11 8198 1655 para contarnos tu caso y recibir una orientación inicial sin cargo.
Tras la visita, recibirás el informe completo en un plazo máximo de 72 horas hábiles, con los mapas de puntos críticos y las recomendaciones priorizadas.
Durante 15 días después de la entrega del informe, puedes consultarnos por correo para aclarar cualquier duda sobre la aplicación de las medidas sugeridas.
Si tu vivienda presenta múltiples fuentes de emisión o una distribución particular, coordinamos una segunda visita con un técnico especializado para ajustar el plan de acción.
Consulta nuestra sección de preguntas frecuentes para conocer los tiempos de respuesta, las zonas de cobertura y los detalles sobre los equipos de medición utilizados.
Cada intervención sigue un recorrido fijo: desde la primera consulta hasta el informe final con recomendaciones aplicables. Aquí está la secuencia exacta que encontrarás al trabajar con nosotros.
Agendamos una llamada para entender el espacio, los síntomas percibidos y las fuentes de emisión sospechosas. Con esa información definimos el alcance del estudio y los puntos de medición prioritarios.
Visitamos la vivienda u oficina y realizamos barridos de baja y alta frecuencia en cada ambiente. Los equipos están calibrados y registran lecturas en tiempo real, incluyendo picos transitorios que suelen pasar desapercibidos.
Dejamos registradores durante la noche para capturar el comportamiento de las emisiones cuando los dispositivos entran en modo standby y el cuerpo está en reposo. Estos datos son clave para evaluar el dormitorio.
Entregamos un documento con los valores medidos, la ubicación de las fuentes principales y un mapa visual de los puntos críticos. Cada lectura se compara con referencias técnicas para que sepas qué nivel es preocupante y cuál no.
Cerramos con pautas concretas: qué materiales de apantallamiento aplicar, cómo reubicar el router o el cableado, y qué cambios de distribución reducen la carga ambiental. Son acciones prácticas, aplicables al día siguiente.
Si aplicas las recomendaciones, ofrecemos una segunda medición de verificación para confirmar la reducción de los niveles. Así validamos que las soluciones funcionaron y ajustamos lo que haga falta.
Cada estudio responde a una pregunta concreta: de dónde viene la carga, cuánto suma cada fuente y qué se puede corregir sin obras mayores. Estos son los resultados que ves al final del proceso.
Localizamos las zonas con mayor exposición en cada habitación, desde el cabecero de la cama hasta el escritorio. El informe marca los puntos exactos y su nivel, para que sepas dónde actuar primero.
Medimos durante el descanso, cuando el cuerpo acumula horas seguidas de exposición. Detectamos picos que pasan desapercibidos de día, como los de electrodomésticos en standby o routers de viviendas vecinas.
Según los valores encontrados, proponemos soluciones reales: pinturas conductoras, tejidos metalizados o mallas para ventanas. Cada opción incluye su alcance, instalación y resultado esperado.
Muchas veces basta con mover el router, cambiar la ubicación del cargador o alejar el cabecero de una pared con cableado interno. Te entregamos una lista de cambios aplicables al día siguiente.
Nada de tablas crípticas. El documento final separa lo urgente de lo recomendable, con valores de referencia y un orden de prioridades que cualquier familia puede seguir sin conocimientos técnicos.
Si aplicas las recomendaciones, podemos repetir la medición para confirmar la reducción. Así verificas que el apantallamiento o el reordenamiento dieron resultado y ajustas lo que falte.
Antes de agendar una medición conviene tener claras algunas definiciones. Estas precisiones evitan malentendidos sobre lo que se evalúa, cómo se interpretan los resultados y qué queda fuera del servicio.
El estudio cubre campos electromagnéticos de baja frecuencia (red eléctrica, cableado interno, electrodomésticos) y de alta frecuencia (antenas de telefonía, wifi, dispositivos inalámbricos). No se evalúan radiaciones ionizantes ni contaminantes químicos del aire; para eso se requiere otro tipo de análisis.
Las lecturas se comparan con los límites recomendados por la Comisión Internacional de Protección contra Radiaciones No Ionizantes (ICNIRP). Estos valores son orientativos y no constituyen un diagnóstico médico. Si necesitas una evaluación clínica, el informe puede servir como complemento, pero no la reemplaza.
Para que los resultados sean representativos, el hogar debe estar en su estado habitual: electrodomésticos conectados, router encendido y sin obras recientes que alteren el cableado. Si durante la visita se detectan condiciones atípicas, se registran en el informe y se repite la medición si es necesario.
Un valor elevado no implica necesariamente un riesgo para la salud. El informe contextualiza cada lectura según la fuente, la distancia y el tiempo de exposición. Las recomendaciones se priorizan por factibilidad: primero los cambios de hábito y reordenamiento, luego las soluciones de apantallamiento si hacen falta.
El documento incluye el mapa de puntos críticos, el análisis de exposición nocturna y las pautas de actuación. No incluye la instalación de materiales de apantallamiento ni modificaciones eléctricas; esos trabajos requieren profesionales habilitados y se coordinan por separado.